RUTZ WEINBAR
RUTZ WEINBAR
Chausseestrasse 8
10115 Berlin mitte
Telf. 030.24 62 87 60
Calificación: 8.
Precio medio: 40-50 euros.
En otra visita a la siempre estupenda ciudad de Berlin, donde predominan las ofertas gastronómicas de todos los rincones del planeta, tuvimos al fin la ocasión de visitar esta prestigiosa “Weinbar” (vinoteca) alemána y contemporánea que , entre otros reconocimientos, ha sido galardonado con 1 estrella de la todopoderosa guía Michelin.
“Rutz”, situado muy cerca de Friedrichstrasse, ofrece dos opciones a la hora de cenar : la desenfadada carta del” Weinbar” u otra más sofisticada en la que destaca un menu degustación compuesto por 5 platos (89 euros), ocho platos (105 euros) u 10 platos (137 euros), emplatados todos bajo los dictamenes de la nueva escuela de cocina española.
Optamos por la carta de bar, pero el siempre atento Billie Wagner (mejor summelier de Alemania en 2009) nos ofreció la última mesa de la agradable terraza del restaurante en vez de la asfixiante (30 grados C.) sala con barra pero ” sin” aire acondicionado.
De esta carta, muy parecida a la de los gastrobares patrios en los que se mezcla modernidad con tradición, llaman poderosamente la atención algunos productos de calidad típicamente “spanish”, como la “Cecina de León” (14.50 euros) o el infalible “Jamón Joselito Gran Reserva” (21.50 euros), delicatessen que, por razones obvias, no probamos.
Pero si tuvimos la suerte de degustar la feliz recuperación que propone el chef Marco Müller de algunos platos tradicionales alemanes muy elaborados , que, desgraciadamente, están a punto de extinguirse en la cocina actual. Como la sabrosa”Sopa de Gulash” (9.50 euros), la aligerada versión del clásico “Eisbein o Codillo de cerdo” presentado con una sutil sasa a la mostaza de estragón. Mención aparte merecen los excelente y tiernos rollos de ternera “Rinderroulade” al estilo de la abuela” (22.50 euros), que después de 3 horas de cocción se envasan al vacio : técnica que realza aún más este clásico de la cocina casera germana.
De los postres destaca la deconstrucción “light” del “Apfelkuchen o tarta de manzana” (9.50 euros) , propuesta bastante lograda.
El servicio , a pesar de pecar de cierta frialdad, está a la altura , y la carta de vinos es simplemente espectacular, con cientos de referencia de diferentes zonas vinícolas de Alemania, España, Francia, Italia o Sudamérica.





Una terraza fantástica para las noches calurosas berlinesas. La roulade, un plato de carne muy melosa cocinada en una salsa de vino, estaba delicioso. Sorprendente hallar que incluyan sobrassada en una carta alemana.
De Rutz recomiendo el Eisbein, sin extravagancias, al más puro estilo alemán.