
MERCADO SAN MIGUEL
BODEGA DE LA ARDOSA
LAY AND DOWN
RAMÓN FREIXA
A pesar de las bajas temperaturas, su habitual y caótico tráfico y unas obras que nunca acaban, apetece volver a Madrid. Y eso que no conseguimos mesa – una lastima, pero hay que reservar con cierta antelación- en el nuevo y alabado restaurante de Ramón Freixa (Claudio Coello, 67), un desembarco que nadie se quiere perder en la capital.
La Austriaca
En vez de la lujosa propuesta del cocinero catalán, optamos por un sencillo pero rico menú en La Austriaca (San Onofre,3), una de esas casas de comida de “verdad” y con encanto que todavia existen en el barrio de Universidad. Por 10 euros, unas encantadoras señoras, que no paran de pelar patatas y lavar lechugas, elaboran a diario una cocina casera humilde pero de indudable calidad. Para empezar, una reconfortante sopa Purrusalda (puerros, patatas y bacalao) y una Ensaladilla Rusa bastante conseguida. Como platos principales, unas Croquetas cremosas y una Pechuga empanada crujiente y nada grasienta. Los postres, elaborados en una pasteleria artesanal cercana, tampoco están mal, y la bodega, logicamente, no existe.
El aperitivo
A la hora del aperitivo, nada mejor que tomarse una Pilsner Urquell -la gran cerveza que ha hecho famosa la localidad checa de Pielsen- de barril, muy bien tirada, en la bulliciosa e histórica Bodega de la Arosa (c. Colón,13). Además, las tapas -tostas de ahumados, embutidos extremeños, salmorejo- acompañan , el ambiente es pintoresco y los precios no asustan.
O unas ostras con champán en el nuevo y espectacular Mercado de San Miguel (plaza de San Miguel), que , aunque tenga más de boutique del gourmet que de mercado, es cita obligatoria para los visitantes de esta guia. Eso si, preparen la Visa Oro, que en cualquier caprichoso descuido, la cuenta se dispara.
Lay and down
Ya por la noche, retomamos la senda de la modernidad en las “camas” de Lay and down (Plaza Mostenses, 9, callejón), atrevido restaurante cuya mayor originalidad reside en la forma de degustar la cena :tumbados. Sus restantes extras, como el espectáculo de la cantante (en directo) y de buena parte del público, que desvaria con el paso de las horas y las copas, tampoco desmerecen. Del menú (35 euros) elegimos como “starters” un buen Tartar de tomate y queso gruyere ; unos livianos Noodles con langostinos y verduritas a la soja ; y la un tanto previsible Ensalada de queso de cabra caliente con mix verde de lechuga, rucula,col, hoja de roble y escarola. Y como platos fuertes, el sabroso Lomo de ternera con patatas al gratén, pimientos asados y espárragos trigueros, y una original Papillote de merluza crujiente con vinagreta de avellanas. De postre, Coulant de chocolate caliente con helado de vainilla y caramelo, y unos Black Label en vaso corto muy bien servidos y mejor digeridos.
Que envidia! Despues de leer esto se me antoja un paseo de medio dia por Madrid, con hambre…
Uy, que bien! nos vamos a tomar la revancha en Marzo… ¿reservamos ya?
Aprovecharé estas recomendaciones durante mi próxima estancia en la capital.
La Bodega de Arosa es encantadora, y la que creemos que es la camarera sargento-dueña también. Eso sí, el aroma a salmorejo te va a acompañar casi hasta el día siguiente. Muy recomendable para palpar el Madrid profundo.