BREAD & BUTTER BERLIN JULIO 2011: BAR RAVAL, CURRY 66, GESUNDBRUNNEN

En un viaje relámpago y con la excusa de una nueva edición de la feria de la moda Bread & Butter -que se celebra dos veces al año en el antiguo aeropuerto de Tempelhof- , la Guia Gastronómica de la Costa del Sol regresa a la capital oficiosa de Europa para redescubrir, una vez más, los innumerables atractivos que ofrece está maravillosa ciudad.  Como su variadisima oferta gastronómica, con precios muy asequibles y una calidad media más que aceptable.

Para empezar el dia, nada mejor que un “Belegtes brötchen” (bocadillos pequeños), con infinidad de ingredientes desde “1” euro: con lechuga y queso, embutidos alemanes, carne picada cruda… Nuestra opción, una “Chapata integral con queso de cabra,tomate seco y rúcula” en la cafeteria del centro comercial  Gesundbrunnen (estación de metro y tren del mismo nombre, en la parte periférica de Mitte) y un café de filtro de Tschibo.

La  “Curry-wurst”, una salchicha con salsa picante de tomate, curry en polvo y salsa Perins,  es una tradición en Berlin, y se puede degustar en casi todos los puestos callejeros o “Imbiss” de la ciudad.  La receta, top-secret, registrada oficialmente en 1959 por la cocinera Herta Heuwer, es objeto de mil discusiones un tanto absurdas. La principal diferencia de un “Imbiss” a otro reside, como casi siempre, en la calidad utilizada, ya que la formula – una salchicha hervida o a la plancha con ketchup o tomate concentrado con especias- no parece esconder demasiado secreto.

De los que mejor la preparan , destaca Curry 66 (Grünberger Strasse,66. Friedrichshain), un Imbiss algo más “sofisticado” que cuenta con una agradable terraza y unos dueños a los que les encanta montar un show cada dos por tres.  Por unos 5 euros se puede comer un gran plato de Curry-wurst de calidad con una estupenda “Kartoffelsalat” casera y una botella de Becks o Berliner Kindl. No son recomendables, por el contrario, las industriales patatas fritas que se anuncian con salsa de queso.

Con una estética urbana y muy berlinesa -la fachada, sin remodelar, está plagada de  grafitis  y carteles antiguos-, llama la atención el Bar Raval (Lübbener Strasse,1. Kreuzberg) -un homenaje al más canalla de los barrios barceloneses-,   el proyecto del actor Daniel Brühl y otros tres socios hispano-alemanes: ” un bar de tapas  español  de verdad, donde predomina una materia prima de calidad” , según nos comenta Atilano González, uno de los responsables del local.

Y, efectivamente, todo lo que sale de la acristalada cocina de este local está muy por encima de lo que se estila habitualmente en los falsos bares y restaurantes de tapas españoles que predominan en Europa: “Gambas al ajillo”, “Ensaladilla rusa”, “Gazpacho al Bloody-Mary”, “Embutidos catalanes”, “Queso manchego” o el magnífico jamón “Joselito Gran Reserva”.

Bueno, todo, todo, no. Decepciona el “Tartar de aguacate con tomate”, insípido y carente de sabor, y no pasan del aprobado sus postres, como la “Crema catalana”, muy convencional. Eso si, los vinos , con una buena y atrevida selección por copas, están muy bien escogidos. Y la cuenta no asusta: veintitantos euros por cabeza.

Respuesta

  Comentario: 2

  1. jorge de Prusia


    Vivo en Berlin desde hace 2 años, y por fin alguien abre un bar español como Dios manda. Encima el ambiente es de lo más cool y los precios, aunque más altos que la media de Kreuzberg, son aceptables. Que más se puede pedir?

Respuesta


Comparte esta página en:

twitter sharefacebook sharelinkedin sharegoogle plus shareemail sharewhatsapp share