BERLIN: PAN Y MANTEQUILLA

Imagen0285torre 1

turmbier 1marjellchen_largeberlin osoBERLIN Con la excusa de una nueva edición de la feria internacional de la moda “Bread & Butter” – que se celebra en el imponente aeropuerto de Tempelhof- , volvimos una vez mas a la estupenda y dinámica capital alemana. Y es que Berlin, a pesar de los gélidos   ” 8  grados bajo cero” que marcaba constantemente el termómetro del moderno Postdammer Platz , siempre resulta un destino atractivo.

Después de un agradable vuelo Málaga-Zurich-Berlin con Swiss -por cierto, la compañia suiza sigue manteniendo un buen servicio de catering , –  vinos franceses  y helvéticos a go-go incluidos-  llegamos a tiempo para cenar en uno de los pocos retaurantes de cocina prusiana clásica que aún se  mantienen , “Marjelchen” (Mommsenstrasse,9 .Mitte).  Nada más pisar la moqueta de este un tanto kitsh pero encantador local, decorado con estandartes imperiales y fotos vintage de estrellas de la U.F.A., nos recibe sonriente la robusta Frau Marion, dueña del local : “Ah, vienen de España. Si, está muy bien, pero no me apetece ir:  demasiadas horas de luz, muchisimo calor. Prefiero el clima de aquí.”  Y para entrar en calor , pedimos una reconfortante sopa “Bettenbartsch” (4.80 euros) -una versión del tradicional “Borsch”, a base de remolacha, patatas, caldo de carne y trozos de ternera-,  y una magnífica  -y no tan pequeña-  “Kleiner Salat” (4.90 euros), con delicada lechuga, encurtidos caseros y un “dressing” (aliño) agridulce.  A continuación, los clásicos “Königsberger Klopse” (10.30 euros) -albóndigas de carne con salsa holandesa, alcaparras y “kartoffeln”- y un muy casero “Sauerbraten” (13.90 euros) , aquel asado acido –  macerado en vinagre, hortalizas y especias durante dias-  que nos servian nuestras abuelas los domingos a la hora del almuerzo. Para acompañar el banquete, nada mejor que una buena cerveza “Veltins aus dem Fass” (3.30 euros, 0.4.cl), ya que los vinos -franceses, sudafricanos y alemanes- son algo caros y no nos llaman la atención.  Y como digestivo, un ardiente Schnapps (aguardinte) “Edel Machandel” (2.80 euros, 0.2 cl), ideal para preparar el cuerpo para la larga noche berlinesa: “Watergate”, “Felix”, “Tresor”…

Ya por la mañana, lo ideal es desayunar en alguno de los numeros y polivalentes  puestos callejeros que están por toda la ciudad,  ya que en un “Imbiss” se puede tomar de todo por poco dinero: café con bollos,  salchichas con curry o los muy bien presentados “Belegte Bröetchen”,  bocadillos  de queso o embutidos en los que nunca falta una fresca hoja de lechuga o un pepinillo agridulce.

Un almuerzo en el “Fernsehturm” (el Pirulí de Berlin) en el Alexanderplatz es todo una aventura. Aunque bastante turístico, la vista desde esta torre de comunicaciones construida en los años 60  por  el ferreo gobierno de la RDA, es espectacular. Desde 500 metros de altura y con un ligero movimiento circular, se divisa la práctica totalidad del centro de la capital germana: el Reichstag, la” Isla de los Museos2, el “Tiergarten”,  el distrito de “Kreuzberg”… La carta del restaurante, platos alemanes clásicos y algunas referencias internacionales , es discreta, pero, con estas vistas y la maravillosa y bien conservada decoración original, que más da: la Ensalada (8 euros) es insípida, la sopa de “Gulasch” (8.50 euros)  aceptable y la “Currywurst” (15.50 euros) demasiado seca ; solo destacaba la ensalada de patatas que acompañaba a los platos, refrescante y bien elaborada.

Por la tarde ,  -o a cualquier hora, ya que la cocina está abierto las 24 horas del dia- , no está nada mal el enorme “Alt Berliner Biersalon” (Kudamm 225), una especie de cerveceria-restaurante  – eso si, un tanto turística-  en la que se puede hacer de todo : desayunar, tomar unas cañas, probar la buena pasteleria germana, disfrutar de un buen coctel, ver actuaciones estrambóticas en directo y, por supuesto, comer. La carta , nada moderna ni ligera, nos gusta: no estamos en Barcelona, sino en Berlin. Y para demostrarlo, nada mejor que un “Stolzer Heinrich” (8.50 euros), es decir, unas salchichas con chukrut y puré de patatas, y una “Patata Asada con Creme Fraiche y Salmón Ahumado”(7.50 euros)  -si, la carta también está en español- , servidas por un personal joven y apuesto que no paraba de observarnos.

En nuestra última noche, más Becks Gold (oro?) y algún que otro Johny Walker con Ginger-Ale divinamente servido. Bis Bald.

Respuesta

  Comentario: 2


  1. Estuve el año pasado y me encantó. La comida es un poco heavy, pero con el frio mola cantidad. El Berliner Biersalon, un pelin hortera.


  2. Bien, haber si vamos por Berlin y tenemos estas experincias, suena bastante bien todo.

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